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    17/12/2015

    Mónica Merenciano, judoca de la Cátedra Divina Pastora de Deporte Adaptado: “Aspiramos a conseguir lo máximo en unos Juegos, pero sin medios es difícil”

    La judoca valenciana Mónica Merenciano, que forma parte activa de la Cátedra Divina Pastora de Deporte Adaptado de la Universitat de València, regresó a principios de diciembre del Europeo de Portugal donde, a pesar de no competir en un buen estado de forma por sus molestias en el hombro y en el pie izquierdo, ha logrado volver con un billete para los próximos Juegos Paralímpicos de Río 2016.

    La deportista de Llíria, además de prepararse para esta cita paralímpica, sigue inmersa en sus estudios de Fisioterapia, actividad que compagina con su trabajo en la Universitat de València donde lleva el equipo de goalball.

    Recientemente ha sido premiada en la Gala de Premios Mediterráneo Excelente 2015, que se celebró en el Hotel Las Arenas de Valencia. La valenciana fue galardonada en el área de Superación Personal por su capacidad de compatibilizar la vida deportiva con la académica, así como por su papel en el ámbito deportivo, en el que destacan los Juegos Paralímpicos de Beijín 2008, Atenas 2004 y Londres 2012, en los que obtuvo medalla de bronce, el título de campeona de España, el bronce en la Copa del Mundo de judo o su séptima posición en el mundial de este año.

    La gerente de la Fundación Divina Pastora, Rosa Laparra, habla con Mónica Merenciano sobre sus objetivos más inmediatos y sobre el futuro del deporte adaptado en España.

    Rosa Laparra: En primer lugar, enhorabuena por tu clasificación para los Juegos. ¿Cómo ha ido el Europeo de Judo?
    Mónica Merenciano: Ha sido duro porque no estaba en mis mejores condiciones, así que me dije: compito, me aguanto y ya está. Pensé: imagínate que me recupero y me pasa algo previo a los Juegos, pues que me sirva de entrenamiento mental, de resiliencia. Me lo tomo así. Quería intentarlo.

    R.L: Tres juegos paralímpicos y tres Bronces ¿Qué espera de su próxima participación en Río?
    M.M.: Me gustaría hacer podio. Mi objetivo ahora es recuperarme para poder llegar bien, en unas condiciones óptimas y no como en esta última competición. Tras la operación del pie tienen que volverme a ver y a ver qué me dicen. Espero que la recuperación no sea larga.

    R.L.: Lleva practicando judo desde los 15 años, ¿Qué cree que se necesita para poder practicarlo?
    M.M: Tener seguridad a la hora de competir y afrontar cualquier adversidad, no solo en el tatami sino frente a otro contratiempo. Tienes que estar físicamente preparada y cuando te falla la parte física, tener seguridad en ti misma.

    R.L: ¿Qué le aporta este deporte?
    M.M: Me ha aportado mucho, tanto como experiencia personal como por todo lo que he aprendido de él. Además, tienes el apoyo de la familia, entrenadores y club. Cuando ganas es todo muy bonito, pero también cuando las cosas no van tan bien, es importante contar con ese respaldo.

    R.L: ¿Cómo es el día a día en la vida de Mónica Merenciano?
    M.M: Normalmente entreno mañana y tarde. Además, estoy estudiando Fisioterapia y trabajando en la Universidad. Al no tener beca porque en el Mundial no me fue bien, cambian las prioridades y voy a intentar sacar todas las asignaturas que pueda.

    R.L: Los valencianos nos sentimos muy orgullosos de su extenso palmarés, único en su categoría en tierras valencianas y nacionales. ¿Qué premios le han dejado una mejor vivencia?
    M.M: Tengo un buen recuerdo del Europeo de 2011, al que llegué en muy buenas condiciones, nada que ver con este último. Es el único oro internacional que he ganado y estaba contenta porque llegué como yo quería. También me quedo con el Bronce de Pekín porque fue duro llegar pero, al final, pude recuperarme y subir al podio.

    R.L: ¿Cuál cree que es la situación actual del deporte paralímpico en Valencia?
    M.M: En Valencia tenemos la suerte de tener el proyecto FER y la Universitat de València que, a través de la Cátedra Divina Pastora de Deporte Adaptado, ofrece a las personas con discapacidad la posibilidad de hacer deporte y también fomenta el deporte inclusivo.

    R.L: ¿Y en España?
    M.M: A nivel nacional o ganas una medalla en la competición que toman como referencia, que es el Mundial, o no tienes beca. En el caso del judo es un día y ya está, por lo que estamos en desventaja con otros deportes que tienen más pruebas para competir. Tener solo una competición como referencia es duro porque no se puede medir todo el resultado de un año en un día. Deberían tener en cuenta más factores porque no es fácil. Estamos en desventaja a la hora de preparar los Juegos frente a los judocas de otros países que, aunque no hayan conseguido medalla en el Mundial, sí que tienen beca de dedicación exclusiva por haber conseguido una medalla en otra competición. Aspiramos a conseguir a lo máximo posible en unos Juegos Paralímpicos, pero sin los medios es difícil. Sin beca, tienes que trabajar y, por lo tanto, dedicas menos tiempo a prepararte que tus rivales de otros países.

    R.L: ¿Qué le ofrece la Cátedra Divina Pastora de Deporte Adaptado de la Universitat de València?
    M.M: He estado mucho tiempo como estudiante y he tenido la suerte de poder beneficiarme. Ahora, además, puedo llevar el equipo de goalball de la Universitat de València, que es inclusivo, y trabajar para que vaya cogiendo poco a poco más fuerza y se conozca más.

    R.L: ¿Cree que se conoce el deporte paralímpico y sus beneficios?
    M.M: Creo que se conoce cada vez más. Hoy en día, con los medios y las redes sociales se difunde todo más rápido. En Londres cambió bastante porque se emitió un combate en directo, cosa que en Atenas era impensable, así que, poco a poco, se va avanzando.

    R.L: ¿Cómo se ve en un futuro próximo?
    M.M: Ahora pienso en Río 2016 y después veremos, dependerá mucho de mi estado de forma. Llega un momento en que por las lesiones tienes que plantearte si un ciclo más será mucho. Ahora miro año a año.